... me gustaría destacar un aspecto interesante de esta nuestra existencia en la Tierra: el enorme y creciente número de TONTOS que coexisten con nosotros. Mucho se ha escrito acerca de los Tontos, y mucho queda por decir.Para comenzar, podemos destacar que los Tontos pueden aparecerse de distintas formas; de hecho ya dijo Santo Tomás de Aquino que existen al menos hasta 20 tipos de Tonto. Y digo Tonto con mayúscula, pues son seres que deben ser tratados con el máximo respeto, simplemente por el peligro potencial que poseen.
Efectivamente, como es (o debería ser) bien sabido, no hay nada más peligroso que un Tonto. Un Tonto puede dañarte de las más variopintas formas; desde la presidencia del Gobierno (de cualquier Gobierno) o desde el piso de abajo, los Tontos siempre encuentran la manera de molestarte y de amargarte la existencia. Una persona que es simplemente malvada, puede proceder con una conducta más o menos predecible, y gracias a eso puedes defenderte de sus efectos. Por el contrario, los Tontos no se rigen por ninguna ley a la hora de actuar, simplemente se dejan llevar por su innata naturaleza, sembrando el estupor y la desesperación allá por donde pasan. No hay forma de escapar de las redes de un Tonto: vayas donde vayas siempre te atraparán, y en el hipotético caso de que consigas escapar, caerás irremediablemente en el campo gravitatorio de otro Tonto, ya que por estadística, no hay espacio habitable en el planeta que no esté afectado por uno o más Tontos. De hecho, existe una ley para determinar el número de Tontos existentes en el mundo. Ésta reza: ''El número de Tontos que viven en el mundo es siempre el triple del número resultante de cualquier estudio para determinarlo''. Y esta ley tiene su corolario: ''Esta ley es errónea. El número es mayor aún''.
Los Tontos dominan el mundo. No hablo de personajes importantes, de presidentes, ministros, etc, pues sólo el 90% de ellos son Tontos. Me refiero a los Tontos en la sombra, a la señora de la limpieza que derrama el café sobre el Tratado de Paz Mundial, en el despacho del Presidente; al vecino que pone la música a todo volumen a las 8 de la mañana, despertándote y haciendo que suspendas el examen por estar cansado; a la vecina que canta ''Asturias, patria querida'' desde las 8 de la tarde a las 5 de la mañana cada vez que recibe una visita; en resumen, a todas aquellas personas que nos amargan la existencia sin nosotros poder evitarlo y, en ocasiones, sin ellos mismos saberlo.Por esto último, yo me atrevo a distinguir dos tipos de Tontos: los Tontos buenos, bonachones, que dañan sin saber, y cuyo lugar está en una casa en el campo apartada de la civilización y de cualquier posible riesgo para la humanidad; y los Tontos malos. Son sin duda los más peligrosos, esos que hacen el mal sin saber por qué, esos que se sonríen cuando les regañas, con la mirada vacía y esquiva, que lo toman como una broma y que nada más perderte de vista olvidan tu existencia y lo que habéis hablado, y vuelven a ejercer su poder de Tonto.
Para terminar, cabe decir que los Tontos son capaces de reconocerse entre sí. Un Tonto no dañará a otro a no ser que así pueda dañar a más de un ''no-Tonto-hasta-que-se-demuestre-lo-contrario''. Si dos Tontos malos se propusiesen hacerse daño mutamente, los resultados podrían ser catastróficos, y nadie en un radio de 5 Km se libaría de sus funestas consecuencias.
Si alguna vez tenéis la mala suerte de toparos con uno de ellos, tenéis dos opciones: matarlo o morir, o quizá ambas cosas, por ejemplo porque el Tonto se pegue un tiro y de rebote te alcance, o porque te dispare y de rebote se suicide. Este suceso es impredecible y ninguna ley puede ni podrá jamás determinarlo.
Sólo hay algo seguro: Los Tontos existen, y probablemente tú seas uno de ellos. O yo.
Tim Skorie,
desde un reservado en un club de Madrid...